Ella comenzó a llorar de manera incontrolable hasta que se desmayo, a lo que su guardián fue veloz a impedir que se golpee contra el piso. Minutos después ella se encontraba echada y su guardián sentado a su costado, “que sucedió mi lady?” pregunto él, ella sollozando giro la cabeza para no mirar a su guardián y le dijo “mi hermano fue asesinado… por su propia guardiana”, el totalmente desconcertado quiso preguntar la razón por aquella traición, pero sabia que debía de hacer cosas para hacer que olvide aquel suceso aunque sea por unos minutos, así que el se levanto y le pregunto, con una sonrisa en su rostro, a la princesa “mi lady, alguna vez ud monto caballo?”,ella secándose las lagrimas le respondió “no, por que?”, a lo que él respondió “sígame, que yo seré su instructor”, y ella aun triste le dijo - pero…, no hay pero que valga! – dijo él cargándola entre sus brazos llevándola hacia el establo, ella no tuvo otra reacción mas que agarrarse fuerte de su cuello ya que siempre tuvo el temor de caerse mientras si la cargaban.
Esa misma tarde llego su guardián en un caballo gris, la princesa mas calmada le dijo que nunca lo había hecho y que no lo intentaría por miedo a caer. Pasados unos minutos la princesa ya se encontraba sobre el caballo de su guardián, pero estaba tan tensa y con unos ojos totalmente fuera de si, hasta que vio que su guardián se arrodillo ante ella y le dijo “mi lady discúlpeme por lo que haré a continuación” y seguidamente le dio un palmazo al caballo, el animal se paro en 2 patas, pego un relincho y comenzó a correr. Al principio estaba aterrada, pero conforme pasaron unos pocos segundos con la brisa en su cara, sintió una libertad, una liberación inexplicable.
Pasadas 2 horas, Flavionel le dijo a la princesa que se bajase con cuidado, pero ella no hizo caso y se bajo rápidamente, ya que aun tenía la adrenalina de haber montado a caballo. Sin embargo, en el mismo instante que bajo del caballo pegó un grito tremendo y su guardián riendo le dijo “le advertí que se bajara lentamente y con cuidado”, el andar demasiado tiempo a caballo, añadiéndole a eso que era su primera vez como jinete de caballo, sus piernas estaban demasiado adoloridas y sentía que tenia un gran bulto en el trasero.
Entre risas y palabras volvieron a la sala real, pero la princesa tuvo que ser cargada por su guardián, debido a que no era capaz de caminar lo suficientemente bien. Esa misma noche, una gran explosión se oyó desde la habitación de Flavionel. La princesa y su hechicera fueron a ver que sucedía y encontraron todo destrozado y ningún rastro de dicho guardián, sin poder decir o hacer nada al respecto la princesa rompió en llanto.
1 comentario:
Flav! cuando sigues la historia Y_Y!! Kath ;)
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